‘Asia nos va a pasar como un avión’, dice Andrés Oppenheimer

El periodista y analista político argentino advierte sobre la desindustrialización en Latinoamérica.

El analista político argentino Andrés Oppenheimer se llevó una grata sorpresa cuando dos alumnas del colegio Eucarístico de Santa Teresa, de Cartagena, le llevaron un par de sus libros para que se los autografiara cuando terminó una charla, la semana pasada en la Asamblea anual de Asocajas, sobre la importancia de la educación en el desarrollo económico de los países. "Si todos los estudiantes colombianos son de este talante, la educación colombiana va por buen camino", dijo, al iniciar su charla con EL TIEMPO.

¿Cómo es la realidad latinoamericana hoy, en el 2012, en comparación con los años ochenta y noventa?

Aparentemente estamos mejor. A primera vista pareciera que estamos saliendo de la crisis, nuestras economías están creciendo más, hemos reducido la pobreza, hemos sacado 73 millones de personas de la pobreza en los últimos 10 años, pero me preocupa que todo esto sea un espejismo, que estemos tan dependientes de la venta de materias primas que no hayamos aprovechado el viento de cola, de la situación favorable, para diversificar nuestras economías, de la situación favorable para agregarles valor a nuestros productos para reducir la pobreza a largo plazo.

Hoy día somos mucho más dependientes de las exportaciones de las materias primas que hace 20 años; nos estamos desindustrializando; si China se pincha, América Latina se hunde; entonces, es bueno que estemos creciendo, es una buena noticia que muchos de nuestros países, Chile, Perú, Brasil, México, Colombia, se estén convirtiendo en países serios que no cambian sus políticas económicas cada cinco años, son factores muy positivos, pero si no les apostamos a la educación, a la ciencia, para agregarles valor a nuestros productos, los asiáticos nos van a pasar como aviones.

¿Considera exagerado el énfasis de la educación superior latinoamericana hacia las humanidades?
Acabo de estar en China, en la universidad de Tsing Hua, en Pekín, y el 70 por ciento de los alumnos estudian ingeniería, tecnología y el 30 por ciento, humanidades; acá, el 70 por ciento quiere ser poeta y todos estamos estudiando humanidades. Entonces, los que producen nuevas patentes son los científicos, los técnicos, los ingenieros.

La tesis suya es que las personas que tengan cómo pagar una universidad la pague, así sea pública…

Por supuesto. En China comunista, los estudiantes ricos pagan y subsidian a los que no pueden pagar; nosotros estamos subsidiando a los ricos. Yo, en Argentina, recibí una educación universitaria gratuita y mi familia era de clase media y podía pagar, entonces hasta en China comunista los estudiantes pagan 1.000 dólares por año. Usted va a una universidad pública y mira el parqueadero lleno de automóviles y estamos penalizando a los pobres que tienen que trabajar y estudiar y el 90 por ciento deserta. Entonces, en nombre de la justicia social, estamos condenando a los pobres a la pobreza y negándoles la oportunidad de ascenso social, un disparate absoluto.

¿Qué pasará en Venezuela con el nuevo triunfo de Chávez?

A mí no me sorprendió el triunfo de Chávez. Su popularidad es directamente proporcional al precio del petróleo. Cuando subió, el barril costaba 9 dólares, ahora está en 100, o sea, tuvo dinero para repartir como nadie; entonces, el que se benefició con sus subsidios votó por él. Pero es loable que la oposición obtuvo el 45 por ciento de los votos.

Claros ejemplos

Oppenheimer señala que, el año pasado, Corea del Sur registró 13.500 patentes en EE. UU. Toda Latinoamérica registró 1.500. (Brasil, 500; México, 100; Argentina, 60, Colombia, 21). Corea del Sur, agrega, tenía hace 50 años un ingreso per cápita que era la mitad del de Colombia, y hoy tiene un ingreso tres veces mayor que el de nuestro país. "La explicación es que ellos les apostaron a la educación, a la ciencia, a la tecnología, y hoy día exportan automóviles, grúas de construcción, camiones, tecnología, y nosotros seguimos exportando café, soya, sin agregarle el valor suficiente", apunta.

Se necesita presión social

"Chile es el país de la región que está sacando mejores notas en los test estudiantiles, porque le ha invertido más en la educación de calidad, aunque tienen problemas porque han desregularizado demasiado y eso se ve reflejado en que la universidad de Chile, por ejemplo, es mucho mejor que las demás. En Brasil hay un buen ejemplo porque los empresarios, los futbolistas, los artistas, los medios de comunicación se juntaron para hacer una campaña pública que buscaba hacer que la gente tome conciencia de la importancia de la educación como un pasaporte a la superación personal, familiar y nacional, logrando hacer una suficiente presión sobre el Gobierno y sindicatos para mejorar la calidad educativa. Van por el camino correcto".

La excelencia sólo se puede lograr con presión social. Los políticos piensan en plazos electorales, de cuatro o cinco años, y la inversión educativa es a 15 años, en calidad de profesores, entorno físico, etc. Entonces, para que los políticos inviertan en perfeccionamiento de los docentes y demás, que no sale en la foto, hace falta presión social; si no, no se logra nada".