ya no se reduce al espacio, de la polis sino que se ampliaba a todos los pueblos que habían aceptado la "institutriz" griega.

El método del testimonio queda obsoleto para recuperar el pasado de cada uno de los lugares que pertenecían ahora al mundo griego. Fue sustituido por el método de compilación.

Si Herodoto nos fue presentado como el padre de la historia, y Tucídides como el padre de la historia psicológica C. va a presentarnos a Polibio como el primer historiador "moderno" en el sentido en el que el definió a la "profesional de la historia".

Esto es porque su método, ya superadas las consabidas limitaciones, abarcaba un tema, un tiempo determinado, unos materiales. Polibio decidió narrar la conquista del mundo por el Imperio Romano, sin preguntarse por el origen de la misma Roma.

Investiga un periodo que abarca 150 años antes de él mismo lo que evidencia que el método de los testimonios no es posible en este caso. Para C. en la historiografía romana también esta presente el carácter anti-historicista. En el desarrollo de la historia en Roma interviene para Collingwood otros factores tales como el tradicionalismo (conservar las estructuras del imperio) o las filosofías morales, que tratan de afrontar los designios ya sean naturales ya sean divinos, es decir que las lecciones extraídas de la historia por Roma son de tipo ético.

Tito Livio y Tácito

La historiografía romana es representada por Collingwood en tres etapas:

etapa: representada por Polibio que ya ha superado las dificultades o limitaciones del método testimonial pero que no consigue dominar el método de "cortar y pegar"

Etapa: corresponde a Tito Livio. El método de Tito Livio es puramente acumulativo y pretende narrar una historia ecuménica . comprendiendo que todo el mundo conocido se engloba en el imperio romano. El problema que detecta C. en Tito Livio es el exceso de tradicionalismo y la falta de crítica.

El deterioro del concepto de historia (o más bien del método histórico) recae al parecer de C. en Tácito, ya que este autor trata de volver al método del testimonio (más bien a la tendencia provincialista que se desentiende del resto del Imperio) para extraer conclusiones morales. El relato de Tácito se califica como un catálogo de caracteres de la sociedad romana, donde vicios y virtudes son recogidos, ensalzados o vituperados según el juicio de Tácito. Para Collingwood el resto de los historiadores romanos son copia de los nombrados o no tienen tal relevancia.

Índole de la historiografía grecorromana.

Humanismo

Para Collingwood una de las claras características de la historiografía grecorromana es el humanismo opuesto a sus antecesores la historia teocrática, la teogonía o la etnogonía, es el hecho de volver el objeto de las narraciones de los dioses a los hombres, del mito a la realidad cotidiana.

Índole de la historiografía grecorromana II.

Sustancialismo.

Si veíamos como para Collingwood el humanismo era el rasgo más sobresaliente de la historiografía grecorromana el defecto más pernicioso para él es el fundamento de estas narraciones en un sistema metafísico cuyo concepto base es la sustancia.

Esta forma de concebir el mundo coloca la historia como un accidente de una sustancia que siempre ha de permanecer ahí y además ser eterna y externa al propio fenómeno. Esto lleva a concebir Roma (por ejemplo) como un ente eterno (como si siempre hubiese sido igual).