El código aún sin descifrar de la II Guerra Mundial. La agencia de inteligencia británica GCHQ pide ayuda para decodificar el mensaje hallado en los restos de una paloma.
Captura de vídeo que muestra la caja roja aún unida a la pata de la paloma encontrada en una chimenea de Surrey

Expertos británicos han realizado hoy un llamamiento a quien pueda aportar algún dato que sirva para descifrar un mensaje codificado de hace 70 años encontrado en el cadáver de una paloma mensajera utilizada como correo durante la Segunda Guerra Mundial.

El esqueleto de la paloma fue hallado en una chimenea de Bletchingley (Surrey), durante una limpieza, con una caja roja que todavía sujetaba la pata. En el interior había un pedazo de papel enrollado en cuyo encabezamiento se lee «Pigeon Service» con 27 grupos de cinco letras escritas a mano.

Los expertos de la agencia de inteligencia GCHQ han tenido que admitir que no pueden descifrar el código que les fue entregado hace un par de semanas sin acceso al material criptográfico original. Desafortunadamente, falta mucha de la información necesaria para contextualizar el mensaje. No tiene fecha y el destinatario que aparece «X02» se desconoce. Tampoco se sabe quién firmó el mensaje, que parece decir «Sjt W Stot».

«Este tipo de mensajes utilizados en operaciones estaban concebidos de forma que solo el emisor y el receptor estuvieran en condiciones de descifrarlo», ha señalado a la BBC un historiador del GCHQ, identificado solo por su nombre, Tony. Sin saber tan siquiera quién era el emisor o el destinatario, resulta casi imposible de leer, explica este experto.

Un portavoz de GCHQ ha considerado «decepcionante» que el mensaje que llevó hasta el Reino Unido una «valiente» paloma no se pueda leer, pero añadió que «es un tributo a las habilidades desarrolladas en tiempos de guerra que, a pesar de trabajar bajo una fuerte presión, idearon un código que era indescifrable tanto entonces como ahora».

Un ejército de palomas

Unas 250.000 palomas fueron utilizadas durante la Segunda Guerra Mundial para transmitir una gran variedad de mensajes entre el continente ocupado y la Gran Bretaña, sorteando las patrullas enemigas halcón y los disparos de los soldados. A cada paloma en servicio se le dio un número de identidad. En el mensaje encontrado en Bletchingley se habrían identificado dos números que podrían ser la identidad del pájaro. La asociación británica Racing Pigeon trata ahora de rastrear esos números, que podrían ayudar a decodificar el mensaje.

También el Museo Pigeon en Bletchley Park, al norte de Londres, intenta descifrar el código.

El GCHQ confía en que hallar algún libro de códigos de aquella época que no haya sido destruido o a algún experto en descifrar códigos aún con vida para resolver el enigma.