En la mitología, se cuentan, a menudo, historias, de enormes aves predadoras, capaces de atrapar a una persona con sus poderosas garras y devorarla. El ave Roc, de las mil y una noches, el Piasa o el Yetso de E.E.U.U, o el mismo ave del trueno, pero la pregunta que queda por hacer es ¿Es posible? ¿Cabe pensar que un animal así tuviera posibilidad alguna de existencia real, tanto actualmente como en el pasado.

Los relatos sobre águilas, buitres y cóndores gigantes que atacan a animales o personas, son más abundantes de lo que se pueda pensar, pero pocos ornitólogos están dispuestos a aceptar que realmente puedan existir, aunque más de uno, ha experimentado la fuerza de sus garras.

La leyenda del Thunderbird, se extiende por multitud de pueblos nativos americanos: Iroqueses, Ojibwa, Navajos… lo describían como un ave de presa, parecida al águila o al buitre, de un tamaño gigantesco.

Los indios Illinois pintaron un pájaro monstruoso, el piasa o "ave devoradora de hombres" , en una roca que domina un río cerca de Alton, en el estado de Illinois. Solían disparar flechas o balazos contra esta imagen cuando pasaban junto a ella en sus canoas. La pintura fue vista por exploradores misioneros en el siglo XVII antes de que la superficie de la roca fuese destruida por la erosión. En 1970 se pintó de nuevo una imagen del piasa, imitando la tradicional.

Según los Illinois, el piasa es un ave escamosa, con larga cola, cuernos y ojos de color rojo. Puede ser vista una vez al año, al amanecer del primer día de otoño, cuando sale del río para buscar una cueva donde pasar el invierno. En otras culturas como los Persas ya existían este tipo de encuentros con unas aves enormes a las que ellos llamaban Imgig, o los Maoríes, que las llamaban Pou-Kai.

Precedentes: Los teratórnidos.

Pero ¿Tenemos un precedente real y científico para un animal así? Un hallazgo fuera de lo común fue realizado por los doctores Rosendo Pascual y Eduardo Tonni en las cercanías de las Salinas Grandes de la población de Hidalgo, Provincia de La Pampa, Argentina, en 1979. En sedimentos que oscilan entre 8 y 6 millones de años de antigüedad, se encontraron unos restos óseos, de un extraño y gigantesco animal. Se trataba de una enorme ave hasta entonces desconocida la cual bautizaron como Argentavis Magnificens . En vida, las alas, tenían envergadura de entre 6 y 10 metros, del pico a la cola tenia 3,5 metros y unos 2´5 de altura. Las plumas mas largas pudieron tener 1,5 metros de longitud, con un ancho de 20 centímetros. Su peso esta calculado entre 80 y 100 Kilogramos. Por lo tanto, Argentavis Magnificens resulto ser hasta el momento el ave voladora de mayor tamaño del mundo . Pertenecía a la familia de los Teratórnidos, muy similares a buitres enormes, pero predadores, cuyas especies se extendían por toda América.
Supuesto ave cazada por un grupo de cazadores, la veracidad o falsedad de la foto nunca pudo ser probada.

Sabemos que hace 6 millones de años estas pavorosas criaturas, poblaron este planeta, pero ¿Sobrevivieron hasta años recientes? O la posibilidad más inquietante, ¿Podrían continuar surcando los más recónditos cielos de nuestro planeta?

Encuentros con Aves Gigantescas

Para responder esta pregunta hemos de basarnos en los testimonios de los testigos de los supuestos avistamientos de estas aves. En épocas tan recientes como 1948 fueron avistados estos descomunales animales. Las zonas donde más avistamientos se han producido han sido en las inmensas planicies despobladas del oeste americano. Los informes modernos sobre aves gigantescas en los Estados Unidos comenzaron a finales del siglo XIX En el año 1882:

Según James "Cielo Rojo", indio ojibwa de la región de Thunder Bay, en Ontario (Canadá): "Vimos hace varios veranos un ave del trueno. Era un ave enorme, mucho mayor que los aviones que podemos contemplar hoy. No batía sus alas, ni una sola vez. Era blanca por debajo y negra por encima."

En Dent’s Run, Pennsylvania, un tal Fred Murray divisó una bandada de aves que, según dijo él, parecían buitres gigantescos , con una envergadura de más de 5 metros.

En febrero de 1895, la desaparición de la niña de diez años Landy Junkins en Webster Country (West Virginia) fue atribuida a una de estas enormes aves. La madre de Landy envió a la niña a la casa de unos vecinos, pero nunca llegó a ella. Un grupo de búsqueda encontró sus huellas en la nieve; abandonaban el camino y se adentraban unos pocos metros en un campo. Allí, numerosas huellas se mezclaban entre sí, como si la pequeña hubiera dado vueltas sobre si misma, tal vez tratando de escapar. Nunca más se supo de ella .

Un incidente acaecido unos días después sugirió lo que pudo haberle ocurrido a la niña. Un cazador de osos, llamado Peter Swadley, fue atacado por un ave de gran tamaño, que descendió sobre él y le hundió las garras en la espalda. Swadley escapó de la muerte gracias a su perro, que atacó al ave. Esta se revolvió entonces contra el perro, abriéndole el vientre de un zarpazo, y después remontó el vuelo llevándose al infortunado animal. Un ayudante del sheriff y su hijo vieron también el "águila" gigantesca que capturó un gamo en el bosque donde ellos estaban cazando ciervos. Según dijeron, el animal tenía una envergadura de 4,5 a 5,5 metros, y un cuerpo tan voluminoso como el de un hombre.

Según se cree, el mismo monstruo fue también el causante de extrañas desapariciones de ovejas en un ****** vallado. Por tanto, parece ser que se trataba de un águila capaz de levantar el vuelo con un gamo, un perro de caza, una oveja y una niña de diez años, y que además intentó apoderarse de un adulto…

Hacia 1940, en Pennsylvania, un escritor e historiador local, llamado Robert Lyman, se encontraba en la Selva Negra, cerca de Coudersport, cuando vio en medio de un camino un pajarraco de color pardo. De pie media cerca de un metro, y tenía el cuello y las patas muy cortos. Cuando alzó el vuelo, Lyman vio, tomando como punto de referencia el camino, que sus estrechas alas, una vez desplegadas, alcanzaban una amplitud de 6 a 7,5 metros.

En 1947, cerca de Ramore (Ontario, Canadá), unos granjeros pasaron un mal rato con una gigantesca ave negra que atacó su ganado. Tenía un pico curvo, grandes garras y unos ojos amarillos "del tamaño de dólares de plata". Unos meses más tarde, en Illinois fueron avistadas repetidas veces aves de un tamaño increíble. "¡Ahí afuera hay un ave tan grande como un B.29!", chilló James Trares, un niño de doce años, al entrar corriendo en su casa en busca de su madre. Esto ocurrió en enero de 1948, y James fue el primero en notificar la existencia de este monstruo. El niño vivía en Glendale (Illinois), y el ave que vio volando tenía un color gris verdoso.

Un ex coronel del ejército, Walter Siegmund, vio algo similar el 4 de abril. Calculó que volaba a unos 1.200 metros de altitud, y a partir de su experiencia militar quedó convencido de que "sólo podía tratarse de un ave de un tamaño enorme" .

Hubo otras visiones, entre ellas alguna en Saint Louis (Missouri). Varios testigos creyeron primero estar viendo un avión, debido a su gran tamaño, hasta que el ser empezó a batir sus alas y a realizar maniobras propias de un ave. Entre los testigos se contaban policías e instructores de vuelo. La última visión tuvo lugar, al parecer, el 30 de abril de 1948. Charles Dunn apenas pudo dar crédito a sus ojos cuando contempló un ave cuyo tamaño "era el de una avioneta Piper Cub ", que volaba a unos 900 metros de altitud y batía sus alas. Poco más se supo de aves monstruosas durante casi dos décadas, aunque en 1957 fue avistado un extraño pajarraco con una envergadura de 7,5 a 9 metros volando a unos 150 metros de altitud sobre Renovo (Pennsylvania). En 1966 se produjeron noticias procedentes de Utah, West Virginia, Ohio y Kentucky, aunque sólo algunas de ellas pudieron ser consideradas como visiones de especies apenas conocidas.

El 25 de Noviembre a las 07:15 un Zapatero llamado Tom Ury, estaba conduciendo al norte de la famosa “área TNT´´ en Point Pleasant cuando algo le llamó la atención. Una oscura sombra negra que llegaba por encima de los árboles desde la dirección del río. Al principio pensó que era un helicóptero , pero cuando salió de los árboles observó que era un pájaro enorme. Según él, cada una de sus alas medirían entre 3 y 4´5 metros.“ Nunca había visto algo tan enrome en toda mi vida´´ declaró Tom.

A finales de julio de 1977, fueron vistas cerca de Delava (Illinois) dos aves de gran tamaño que trataban de llevarse un cerdo que pesaba cerca de 30 kilos. Ambas recordaban los cóndores californianos y tenían una envergadura de 3,5 metros, pero un ecólogo de la universidad de Illinois comentó que los cóndores se hallan al borde de la extinción, y que no pueden levantar semejantes pesos, puesto que son mas pequeños; además se alimentan de animales muertos.

Marlon Lowe un niño que fue atacado por un ave gigante.

Ejemplares Supuestamente Cazados

Pero, las historias más sorprendentes, sin duda, son en las que se asegura que una o varias de estas aves fueron cazadas en su dia. El caso más conocido es el del Thunderbird cazado en Tombstone, Arizona, en el año 1890. Dos rancheros del lugar se encontraban de paso por esa zona montados en sus caballos, cuando de repente divisaron un enorme pájaro que volaba en círculos. Cuando la gigantesca ave se posó cerca de donde se encontraban ellos, los caballos se pusieron muy nerviosos. Los vaqueros lo siguieron y cuando se encontraban lo bastante cerca, abrieron fuego con sus rifles. El ave, ya en el suelo, comenzó a perseguirlos y los atacó . Uno de ellos le disparo varios tiros en el cráneo al pájaro hasta que éste se desplomó. “ Tenia los ojos tan grandes como dos latos de café, las patas tan recias como las de un caballo y las alas de unos 11 metros´´ aseguraron los dos asustados.

A pesar de todo este tipo de avistamientos no sólo se limita a Norteamérica:

Lugares Donde se avistaron

En 1975, tras unas misteriosas muertes de animales en Puerto Rico, fueron avistadas aves de gran tamaño y de aspecto similar al de cóndores o buitres de color blanquecino. El 26 de marzo, el obrero Juan Muñiz Feliciano fue atacado por una "terrible criatura grisácea con multitud de plumas, un cuello largo y grueso, y bastante mayor que un ganso".

En Balboa, la Boca, Panamá, el 29 de Enero del 2001 un joven de 21 años vivió una experiencia terrorífica en las faldas del Cerro Sosa, un lugar no demasiado poblado y rodeado de vegetación. Aproximadamente a la una de la madrugada, recordó que no había alimentado a sus perros y salió a esa hora a darles de comer. Cuando llenaba el cuenco de su segundo perro, escuchó unos sonidos extraños , como de ramas rompiéndose en el enorme árbol de caucho que tenia a unos 6 metros.

Él lo relataba así: “ Yo me voltié, así agachado y mire hacia atrás, y veo este pájaro enorme detrás de mí con las alas extendidas, les digo que era como ver un gallinazo (llamado también Zopilote o Buitre negro suramericano, Coragyps atratus) pero súper enorme, yo mido seis pies, y la criatura, supongo que era como el doble de grande que yo. Me quede totalmente paralizado en el momento, impactado, porque no había visto semejante cosa en mi vida. Me quede mirándolo, y movió la cabeza, o sea, que estaba de perfil se le podía ver el pico ganchudo perfectamente bien … supuse que era gallinazo por la forma

Comenzó a mover las alas …´´ continuó la historia diciendo: “ Pero de pronto vi que hizo el intento de saltar de la rama del árbol en donde estaba hacia el suelo donde estaba yo, pero allí reaccione y salí corriendo a la casa, entre y mire por la ventana hacia fuera … efectivamente … el animal era mucho más grande que yo en altura … claro, ya no tenia las alas abiertas, así que no se veía tan ancho.

Esa noche estaba solo en mi casa…, mis viejos se habían ido a la finca. Cuando de pronto veo por la ventanita de la puerta de atrás que el pájaro alza a volar, y cae en el techo supongo, por el estruendo que hizo. Salí corriendo para mi cuarto, ya no sabia que hacer…

Las garras se oían fortísimo cuando caminaba, y se movía arriba del techo para donde yo me movía adentro de la casa. Caminó supongo que por 10 mins arriba del techo, y después oí cuando dio como tres brincos arriba de techo y se fue volando supongo. Le he contado esta historia a mis mejores amigos, pero increíblemente la gente lo único que hace es burlarse y pensar que estas metiendoles un cuento.

En una zona del norte, también patrimonio del antiguo legado de los Teratórnidos, Alaska, hace muy poco tiempo se publicaba el siguiente titular:

AVISTAN UN PÁJARO GIGANTE EN ALASKA (04-11-2002)[/color]

Un pájaro gigante con una envergadura de las alas cerca de los 6 metros, se ha avistado en una zona del sudeste de Alaska. En opinión de los aldeanos de Togiak y de Manokotak, han visto un pájaro que consideran lo más grande que han visto jamás.

El diario de noticias "Anchorage" afirma que el piloto de un avión comercial que llevaba pasajeros de Manokotak la semana pasada (16 de Octubre) pudo avistar, junto con gran parte del pasaje, a la criatura con total claridad.

Los científicos no saben dónde encajar estos informes de avistamientos de un gran pájaro depredador, sin embargo los biólogos de esta zona de Alaska, son escépticos en cuanto a la envergadura del animal.

"No estoy enterado de nada que tenga mas de 4,5 metros de envergadura y que este vivo desde hace 100.000 años" afirmo el especialista federal en aves de presa Phil Schemf.

Schemf y otros biólogos, así como un oficial de la policía y varios profesores de la escuela de Manokotak, coinciden en que los avistamientos podrían corresponderse a una especie conocida como Águila de Mar, o Águila Marina de Stéller (Haliaeetus pelagicus) una especia natural de la zona norte de Asia, la cual es una de las águilas más grandes del mundo junto con el Águila Arpía y la gran Águila Negra de Verreaux. Es aproximadamente un 50% más grande que un águila calva.

Fuera del nuevo continente, aunque si bien más escasos, tenemos algunos testimonios parecidos.

En fechas tan recientes como 1994 los lapones del norte describieron a una enorme ave de presa , que en su mitología se denomina Vuokho, llevándose a varios renos.

En 1838, en las montañas de Suiza, una niña de cinco años llamada Marie Delex fue capturada por una gran ave cuando se encontraba jugando con sus amigas. No fue transportada al nido del ave, ya que un grupo que salió en su búsqueda encontró allí dos aguiluchos y montones de huesos de cabra y de oveja, pero ningún rastro de la pequeña.

Pasaron dos meses antes de que un pastor encontrara sobre una roca su cadáver mutilado .

La noruega Svanhild Hantvigsen narra que cuando tenía tres años, en 1932, fue capturada por una enorme águila y llevada hasta su nido. Fue rescatada por varias personas que habían presenciado el hecho, y tuvo la suerte de escapar del trance sin un rasguño, aunque sus ropas estaban hechas jirones.

La leyenda del Ave del trueno puede ser fácilmente explicada, seguramente estas enormes aves llegaban, justo a las Zonas del Oeste de E.E.U.U donde habitaban los indios, en plena época de lluvias, en su migración anual . Esto explicaría su relación con las lluvias, los truenos y los relámpagos.

y para despedirse..una zorrita