Ya nos relataba la mitología griega casos como éste. Heracles y su hermano Ificles nacieron como gemelos, pero el primero era hijo de Zeus y el segundo del mortal Anfitrión. La madre de ambos, Alcmena, los concibió en la misma larga noche y crecieron compartiendo el útero. Sin embargo, en la realidad cotidiana no habíamos escuchado que esto se llegara a producir de forma confirmable, aunque fuese posible. Pero ahora ha sucedido, una pareja de mellizos han nacido hijos de padres diferentes.

Alcmena y Zeus (dios del cielo y el trueno), el rey Anfitrión (derecha)

Tras el nacimiento de los niños en 2006, el supuesto padre empezó a tener dudas, ya que uno de ellos no se le parecía en nada.

La madre, oriunda de una región deprimida del sureste de Turquía, se había enamorado en Estambul de un hombre casado y, ante la imposibilidad de mantener una relación formal con éste, se casó con otro hombre.

Sin embargo, la mujer mantuvo relaciones sexuales con ambos y -de manera insólita- resultó fecundada el mismo día por los dos hombres, por lo que dió a luz a mellizos.

Al cabo de los años, el marido comenzó a sospechar de las infidelidades de su esposa, por lo que en secreto realizó una prueba de paternidad que dió como resultado que uno de los hijos era suyo, pero no así el otro.

"Es un caso que se puede dar una vez entre un millón, y es la primera ocasión de la que tenemos constancia en Turquía", explicaron los doctores, según informa la agencia de noticias EFE.

Este "fenómeno" es denominado superfecundación heteropaternal, es poco frecuente y puede puede ocurrir cuando la mujer produce más de un óvulo y queda embarazada. Si mantiene relaciones sexuales con dos parejas diferentes los espermatozoides de ambos se encontrarían vivos a la vez y puede suceder que cada óvulo lo alcance uno de cada hombre.

El marido ganó un proceso de divorcio, además de una de las custodias, pero el juez dictó una orden de alejamiento tanto del marido como del amante, por miedo a que tomaran represalias contra la mujer.

De acuerdo al diario "Sabah", la mujer vive ahora en una casa de acogida y los servicios sociales turcos han tenido que hacerse cargo del hijo que tuvo con el amante.