Al vestir como animaciones orientales y delinearse los ojos independiente del sexo, se suma la denominada tendencia "Yaeba", aquella en que los jóvenes japoneses desalinean sus dientes, dándole apariencia vampirezca a la sonrisa para imitar las imperfecciones de sus ídolos.
La peligrosa moda de "enchuecarse" los dientes ya había causado furor en los años ’60 cuando los hombres enloquecieron con la sonrisa imperfecta de Brigitte Bardot, y las mujeres morían por tener los dientes igual de separados que el icono de belleza. 20 años después Madonna heredó ese estilo, logrando hacer de su sonrisa desalineada su sello personal.

Yo no puedo creer que se sometan a esas torturas.