Juan Manuel de Rosas

Por Enrique Serra

La suma del poder público implicaba conferirle al gobernador los tres poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial). Significaba entonces que quedaba suprimida la división de poderes republicana, el gobierno adquiría las modalidades del absolutismo político. Así a Rosas se le otorgaron los siguientes poderes:

Art. 1º Queda nombrado gobernador y capitán general de la Provincia por el término de cinco años, el brigadier general Don Juan Manuel de Rosas.

Art. 2 Se deposita toda la suma del poder público de la Provincia en la persona del brigadier general Don Juan Manuel de Rosas sin más restricciones que las siguientes:

1. Que deberá conservar, defender y proteger la Religión Católica Apostólica Romana.

2. Que deberá sostener y defender la causa nacional de la Federación que han proclamado todos los pueblos de la República.

3. El ejercicio de este poder extraordinario durará todo el tiempo que a juicio del gobierno electo fuese necesario."

¿Cuáles fueron las causas de este proceder y porqué aceptó Rosas el gobierno bajo esas condiciones?

Con posterioridad a la renuncia de Viamonte, se le había ofrecido a Rosas el gobierno, con la prerrogativa de facultades extraordinarias. Según palabras de Agustín Wright-que luego sería su enemigo-;"la sociedad es quien lo llama al general Rosas para que la dirija en el sentido que ella quiere; y esta clase de poder no se transmite a otra persona".

Pedro Medrano; Abogado nacido en Montevideo (Banda Oriental) y representante por Buenos Aires. Doctor en Leyes por la Universidad de Charcas, se destacó como un orador brillante. En 1810 se lo designó miembro de la Real Audiencia. Fue secretario de la Junta provincial de representantes en 1821, diputado en dos ocasiones, camarista en 1831, fiscal de Estado en 1838 y presidente de la Cámara de Apelaciones. Fue amigo y partidario del Restaurador. Compara a Rosas con Cincinato que se negó a la dictadura pero debió aceptar cuando el Senado llegó a rogarle.

Los periódicos de la época formaron un coro unísono;"Todos los obstáculos-dice la oficialista Gaceta-cederán ante el inmenso poder oral de este ciudadano extraordinario"; El Imparcial que ha hecho campaña conciliadora, se pregunta angustiado; "qué pasaría si Rosas llegase a faltar: ¡La Anarquía más espantosa o la más terrible esclavitud"

Como sabemos, Rosas se negó rotundamente a tomar el gobierno y las facultades extraordinarias, pues entendía que éstas habían sido catalogadas como un ejercicio de dictadura.

Ese rechazo se produce en San José de Flores, donde una comisión le llevó la propuesta, casi como una rogativa. En la renuncia de rechazo, Rosas ofrece sus servicios como simple ciudadano para colaborar con el bienestar del país.

Rosas renuncia por cuarta vez a tomar el gobierno. Finalmente es designado Maza, quien no designa ministerio. Sus decretos serán refrendados por el oficial mayor del ministerio de relaciones exteriores, Dr. Manuel de Irigoyen. El período del gobierno de Maza va de octubre de 1834 hasta abril de 1835.

Finalmente, y luego del asesinato de Quiroga y otras atrocidades que ponen en peligro la integridad de la patria, Rosas acepta el nombramiento de Gobernador y la suma del poder público, pero a condición que previamente se llame a un plebiscito, hecho que se celebra los días 26, 27 y 28 de marzo de 1835.

Hubo 9.720 votantes sobre una población de 60.000 habitantes (deben descontarse a mujeres, ancianos y niños), con lo que puede decirse que los votos posible serían unos 10.000. Fue una cifra muy importante para la época, y puede decirse que no ha quedado ningún ciudadano sin emitir su voto.

Hubo 8 votos en contra. Los de Juan José Bosch, Juan Escobar, Jacinto Rodríguez Peña, general Gervasio Espinosa, deán Zavaleta, coronel Antonio Aguirre, Ramón Romero y Pedro Castellete. Algunos como Bosch lo hicieron pues entendían no era justo cargar a Rosas con tamaña responsabilidad.

El 13 de abril recibió el cargo ante el entusiasmo delirante de la población.

A la una de la tarde, en medio del entusiasmo popular más delirante que recuerde Buenos Aires, prestó juramento ante la Legislatura el nuevo Gobernador de la provincia, el Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas.
Lo acompañaban en ese acto los generales Mansilla y Pinedo. Luego del juramento y proclama de Rosas, siguió una fiesta popular que continuó hasta altas horas de la noche.

Hemos querido traer al recuerdo de nuestros visitantes, estos pasajes de la historia, para que reflexionen en que condiciones y después de mucho insistir, el Brigadier General Juan Manuel de Rosas, hace 170 años aceptaba el gobierno, y con esas condiciones que le fueron otorgadas.

No obstante ostentar la suma del poder público, la Legislatura siguió actuando, (Junta de Representantes) al igual que los tribunales de justicia. Durante los 17 años que duró el gobierno de Rosas, la Junta de Representantes se fue renovando por mitades, y era esa legislatura la que sancionaba las leyes.

La historia ha reconocido que en aquellos años el país estuvo al borde de su disolución. Sumado al desorden interno, tuvimos que soportar el bloqueo anglo francés y guerras internacionales.

Por todo lo expuesto: ¿es justificable otorgarle al actual mandatario, un símil de lo que comparado en el tiempo y contexto de la historia, significa la suma del poder público?

Como elemento recordatorio, insertamos en el presente el Artículo 29, de nuestra Constitución Nacional:

El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincias, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la Patria.

Como cierre, y con seguridad sobreabundando en conceptos ya expresados en muchos otros post, si el gobierno nacional insiste con este tipo de medidas, a las que se le suman: La reforma de la composición del Consejo de la Magistratura, y la pronta reglamentación de los Decretos de necesidad y urgencia, con el agregado de un sutil cercenamiento de la libertad de prensa, el camino que nos espera como ciudadanos, será sin lugar a dudas, aciago.

Referencias:

Historia Argentina de José Maria Rosa, Archivo General de la Nación.

Fuente

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