Con apenas 25 años, Agustina Casanova se está ganando su lugar en los medios. Ahora es la columnista de espectáculos en Baires Directo (a las 7, por Telefe), el noticiero que conducen Erica Fontana y Gustavo López. Al contrario de muchas caras bonitas (como la suya), la chica no es ninguna paracaidista; se preparó para trabajar en lo que le gusta: estudió periodismo en TEA y en la Universidad del Salvador. "Mientras estudiaba hice mis primeros pasos; al principio en la señal Magazine, después en CM y más tarde, como corresponsal en Buenos Aires del canal E! en español", explica.

Pero el cambio más importante fue el año pasado, cuando dio el gran salto del cable a la televisión abierta junto a Nicolás Repetto en Nico Trasnochado."A partir de entonces, se me fueron abriendo puertas. Estoy muy agradecida a Nico por eso. Fue una gran experiencia". Lo suyo, hasta ahora, siempre fue el mundo del espectáculo. "Pero es porque se fue dando así -indica-. Me interesan todos los temas, y algún día me gustaría conducir un noticiero, estar en la cocina de las noticias. Sé que me falta mucho, pero me sigo formando. Mientras, aprendo de Erica, que es una super profesional y una gran compañera", dice. Agustina, además, es la cara femenina de Tiempo extra, el programa que va a la medianoche por TyC Sports, junto a Diego Díaz.

Con un ciclo que termina a la madrugada y otro que empieza a las siete de la mañana, la gran pregunta es ¿cuándo duerme esta chica? "Llego al canal a las cuatro y media y trabajo en mis notas junto a la producción. A las 6, ya tengo que estar en la sala de maquillaje", explica.

"Todos estamos en la misma y damos lo mejor, me encanta ser parte de este equipo. Es un gran esfuerzo, pero estoy contenta porque se trata de una gran oportunidad. Tengo energía, y me organizo para dormir algunas horas durante el día".

Los fines de semana, el sueño tiene prioridad. Salvo cuando tiene la posibilidad de entrevistar a una celebridad como Jim Carrey, en Río de Janeiro, como sucedió recientemente. "Fue alucinante, un gran desafío", sostiene.

Su pareja entiende, y la acompaña. "Por suerte se lo banca, porque a él también le cambiaron todos los horarios. Pero sabe que estoy haciendo lo que quise siempre".